Ángel Estévez, un servidor público eficiente, pero discreto.

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Las hazañas que suelen lograr algunos ministros al frente de ciertas instituciones, a menudo ocupan primeras planas de periódicos, se promueven, hacen reality Show y cualquier tipo de espectáculo para dar a conocer pequeñas cosas que quizás no son tan trascendente en algún momento determinado, sin embargo, proezas como la que se logró la semana pasada con Guaigúí casi nadie conoce con exactitud que se vivió allí.

Para que se tenga alguna idea, el municipio de Zautla, que pertenece al estado mexicano de Puebla, lleva 4 días bajo las llamas de un incendio forestal; la comunidad de Fonseca, un municipio colombiano, ubicado en el departamento de La Guajira, al día de hoy alcanza ya una semana con un incendio forestal que no se ha podido controlar. No es sencillo domar el fuego cuando se expande por los bosques, ni siquiera para los países que cuentan con buena tecnología y un personal cualificado y entrenado al más alto nivel para estos fines.

Traemos el tema al tapete puesto que el tremendo incendio ocurrido en nuestras lomas de Guaigüí pudo ser sofocado, prácticamente en su totalidad, en un tiempo record de 24 horas. Si bien es innegable que este acierto es fruto de la participación de distintas instituciones, tales como la Armada, la Fuerza Aérea, el Servicio Nacional de Protección Ambiental (SENPA) y el Ministerio de Defensa, el ministro de Medio Ambiente Ángel Estévez jugó un rol protagónico al ser la persona que coordinó la participación de todos los demás.

Aunque muchos lo desconocen, es bueno mencionar que por este tipo de acciones criminales han sido apresados un número considerable de individuos en Azua, La Vega y también en otras localidades del país, pues el ministerio de Medio Ambiente se ha mantenido con una posición firme y vigilante ante las agresiones medioambientales. Además, se ha ordenado un patrullaje para la prevención de incendios en la Loma del Toro, La Guarachita, la Vertiente Norte y otras franjas montañosas.

Sin embargo, Estévez es de estos servidores públicos concentrado en sus responsabilidades y muy poco dado a la “bulla”. El hombre subió hasta la loma en pleno apogeo del fuego, raudo y audaz orquestó un operativo eficiente que permitió controlar la situación, empero los medios y opinadores no cubrieron con el mismo interés que el incendio el éxito de esta exitosa intervención, todos sabemos que no les interesa que nada se soluciones, eso no es amarillismo ni genera sensacionalismo. Y es que Ángel Estévez es el tipo de hombre que dedica su tiempo y energías a la resolución de problemas, en lugar del figureo, de lo contrario habríamos tenido cientos de imágenes del ministro involucrado en el incidente, hay quienes hasta llevan camarógrafos consigo para que nada se le escape.

Vivimos en una época donde los funcionarios públicos han pasado a convertirse en una especie de superestrellas, adalides del selfie, el poco hacer y el mucho hablar, por eso muchos han perdido el verdadero sentido del servicio público. Sin embargo, otros, como es el caso del ministro de Medio Ambiente, al igual que el presidente Medina, se concentran en lo que tienen qué hacer, ellos saben cuál es su misión y asumen con entereza y respeto la función que ocupan al servicio del país, al final, aunque muchos no quieran reconocer se termina con la satisfacción del deber cumplido y eso es lo que realmente cuenta, lo demás se lo lleva el viento y nadie lo recordará.