EDENORTE y el Plan Estratégico 2018-2020

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En una carta a Lucilio, el filósofo latino Lucio Anneo Séneca aseveró «No hay viento favorable para el barco que no sabe adónde va». Traigo esta cita a colación porque recientemente tuvimos en mano el magistral Plan Estratégico de EDENORTE 2018-2020. Uno de los escollos neurálgicos para el desarrollo de nuestra nación es la elaboración de planes, pero no planes en función de ilusiones y falsas expectativas, sino planes concretos, puntuales y cuyos objetivos definan de qué modo pueden ser alcanzados.

Bajo la administración del Ing. Julio César Correa, EDENORTE presentó hace unos años su plan 2015-2017 y si acudimos al texto, que se encuentra disponible en su portal web, podemos comprobar que este plan fue ejecutado prácticamente a cabalidad, logrando mejorar todos los índices que buscaba afectar, y este es el otro elemento que se debe de resaltar en los planes: la capacidad para su ejecución; pues estamos acostumbrados a que ciertas instituciones cada cierto tiempo redacten planes y propuestas que nunca llegan a ningún puerto, perdiendo sus proponentes la credibilidad y poniendo en tela de juicio sus destrezas gerenciales, lo cual no es el caso de EDENORTE, que a la fecha ha demostrado capacidad de planificación, responsabilidad y ejecución.

El actual Plan Estratégico de la más grande de las EDE´s está construido sobre la base de que la disponibilidad de energía eléctrica es uno de los 3 ejes de la Estrategia Nacional de Desarrollo, o sea, una de las 3 cosas más importantes que enfrenta la República Dominicana para avanzar. Este es un compromiso serio y de magnitudes insospechadas, pues sabemos que el problema número uno es la autosostenibilidad financiera, ya que mientras la población y el consumo eléctrico crecen a un ritmo acelerado, del mismo modo aumenta la carga para el estado para compensar las pérdidas, los hurtos y la rémora de un sistema que no genera ingresos a la par de sus costos.

El administrador de EDENORTE es un gerente experimentado y sabe que su éxito depende en gran medida de la capacidad individual y colectiva de su personal, por eso da en el centro de la diana y acierta cuando logra enfocar este elemento que muchas veces se difumina entre datos y porcentajes fríos, captando personal calificado, entrenando el que está en servicio y reconociendo el trabajo bien hecho.

Uno de los factores críticos que este plan ha tomado en cuenta es que el enfoque comercial se oriente a la satisfacción del cliente, este punto es muy importante para la imagen de la institución, ya que las EDEs no pueden convertirse en máquinas ciegas de facturación eléctrica, pues su razón última es servir para mejorar la calidad de vida de las personas. En este mismo orden el plan operativo plantea reducir los costos de contacto entre los clientes y EDENORTE, porque cada servicio de atención al cliente es un gasto horas/hombre y para el cliente también representa una carga de costos transporte/tiempo, entonces en este punto la empresa plantea utilizar y aprovechar los canales tecnológicos, reduciendo los costos para ambas partes.

Otros elementos claves que se plantea mejorar abarcan desde reducir las pérdidas, eficientizar el cobro, garantizar la calidad y el suministro o mejorar la imagen de la institución.

En palabras llanas, en 2020 EDENORTE tendrá un índice de disponibilidad mayor, que en la actualidad es de 89.01%, acercándose cada vez más al objetivo de 24 horas de electricidad, sin cortes, en todo el territorio que opera.

Para aquellos que dominan ciertos elementos técnicos del área, les invitamos a darle una ojeada a la publicación que citamos en este editorial, pues tendrán acceso a los datos estadísticos y sus picos a través de los últimos años, recogidos en gráficas e infografías muy cómodas para una rápida apreciación y lectura.