El silencio de Danilo

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El silencio del presidente Danilo Medina no solo ha provocado un revuelo dentro y fuera del PLD, sino que además ha creado un efecto dominó en el cual todos los precandidatos que salieron del entorno del presidente, lejos de avanzar y crecer, paradójicamente han descendido al igual que los contrarios internos, quienes caen vertiginosamente al pasar los días en sus puntuaciones.

Y todo esto sin el presidente Danilo Medina pronunciar ni media palabra acerca de su futuro político, recibiendo a la vez una embestida desproporcionada y feroz. Siendo vilipendiado, calumniado, irrespetado. Pero el presidente es un hombre cuyo carácter parece haber sido templado con el acero, pues a pesar de las constantes agresiones, Danilo no ha dado el más mínimo signo de distracción. El presidente continúa centrado en su trabajo, desarrollando su programa de gobierno y atendiendo personalmente los asuntos más neurálgicos de la nación.

Es por ello que la desacreditada oposición, con una valoración cada vez más menguada, no ha conseguido orquestar un discurso, pues lo que no se ha hecho en los 7 años del presidente Medina, se está haciendo, alcanzando Danilo una aceptación superior a un 66% en el favor del pueblo dominicano y dejando apenas un 34% para los demás aspirantes. Recordemos que en este país sabemos que el pueblo es soberano, y al que no lo escucha, le cobran.

Pero es que el silencio del presidente Medina ha dejado al descubierto la egolatría irracional de grupúsculos que se escudan en sofismas de ocasión para encubrir sus intereses y apetencias personales. Es un silencio que ha hecho mucho ruido.
Además, para nadie es un secreto que Danilo Medina es el activo político más valioso y el hueso más duro de roer en términos electorales en el panorama político dominicano.

Si existe un consenso generalizado en las filas del Partido de la Liberación Dominicana, en todos sus niveles, de conservar su activo más importante para continuar dirigiendo los destinos de la nación, entonces el PLD, de una u otra manera, terminará tomando la decisión avalada por la mayoría, como manda la democracia y la democracia partidaria, para ser más puntuales.

La reforma constitucional que habilite al presidente Medina a una repostulación ha sido estratégicamente promocionada como un tabú por ciertos adversarios del presidente, como algo cercano al cataclismo del fin del mundo o el abismo democrático. Sin embargo, la propia carta magna expresa con claridad meridiana cuales son los mecanismos necesarios para su modificación, de hecho ya se hizo en el año 2010 y nuevamente en el 2015 motivada en ambos casos por el PLD y el éxito de ambas reformas ha sido, hasta el momento más que notorio para el partido y para el país (ahí están los números).

No sabemos cuánto tiempo más el presidente Danilo Medina prolongará su silencio ¿Unos días, unas semanas, quizás uno o dos meses? Si este silencio ha causado tanto pánico en ciertos elementos sectarios, uno ya se puede aventurar a especular lo que sucederá cuando el presidente tome la palabra y finalmente hable.

Tal como profesa el Libro de Eclesiastés en la Biblia: todo tiene su tiempo.

Ing. Félix Lantigua