Limber Cruz y su romance con las bases del PRM

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Limber Cruz, ministro de agricultura

El ministro de agricultura, Limber Cruz, ha sido el funcionario que mejor ha manejado el tema partido y gobierno en el mandato de Luis Abinader, pues ningún otro funcionario ha conseguido bailar el difícil ritmo que toca el presidente sin ningunear las bases del PRM. y, además, a pesar de las conspiraciones y las dificultades propias de estos tiempos de pandemia, lo ha hecho más que bien.

No es un secreto que en gran medida el poder delegado por el presidente Luis Abinader en los funcionarios está en manos de la “sociedad civil”: Carlos Pimentel, Milagros Germán, Wilfredo Lozano, Rafael Toribio, Alejandro Fernández W., Andrés L Mateo, Roberto Álvarez, Miriam Germán; solo por citar algunos ejemplos, ocupan posiciones cimeras en el poder público. Sin embargo, al margen de las calidades que pudieran exhibir estos honorables ciudadanos, también es cierto que las llamadas “bases” del PRM, aquellos hombres y mujeres que dejaron el forro entre las calles y los callejones del país no tienen acceso a estos perínclitos independientes y autónomos, por no decir que a estos les da dos pitos y tres flautas esta clase social, los compañeritos, a quienes incluso perciben de manera despectiva, sin valorar jamás que gracias a estos compañeritos ellos ocupan estos cargos de gran preeminencia con envidiable remuneración económica.

Este proceso de engrosar el poder de la sociedad civil ha sido reciamente censurado por Ramón Alburquerque y otros perremeístas con los cuales el gobierno nunca pudo armonizar. Es bien sabido que estos grupos no tienen compromiso con nadie, y que, a la hora difícil, cuando la presión está a punto de superar la resistencia de la olla, simplemente se apartan y miran como Roma arde desde lo más alto de las gradas, sin inmutarse. Un fresco ejemplo del compromiso de los civiles es Gustavo Montalvo.

Aunque vivimos en tiempos donde ciertos relatos deben ser aceptados por un tratadismo moral nunca pactado, lo cierto es que, en este país, hasta el sol de hoy los gobiernos se deben a los partidos políticos, a su militancia.

Limber cruz, ministro de agricultura

Toda la dirigencia del PRM en La Vega está consciente que Limber Cruz ha sido el único funcionario que ha sabido “poner a comer” la militancia, sin arroparse de excusas con aquellos a quienes nunca se les pidió curriculum en una caravana. Y es que es una verdad que a muchos les cuesta decir, pero las bases del PRM se sienten hondamente traicionadas por una gran parte de los ministros y directores. Y es que, siendo honestos, en el gobierno hay espacio para toda clase de perfil, si hay voluntad de colocar a cada quien en una posición donde pueda desempeñar un rol de acuerdo a sus capacidades y formación.
Pronto se activará la política, y veremos como Limber Cruz ocupará un espacio privilegiado por ser uno de los pocos interlocutores válidos con las bases con los que podrá contar Luis Abinader. En el caso de la sociedad civil y otros perremeístas que se alzaron con el santo y la limosna, veremos cuál será el apoyo que recibirán de los perremeístas de a pie, esos hombres y mujeres que llevaron a Luis a ocupar la silla presidencial.