Ventura Camejo y la rebelión de las minorías

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Tal cual plantea Leonardo Grisanty en su cuenta de Twitter, si bien Ventura Camejo no supo explicarse muy bien, en realidad en su planteamiento tiene más razón que un santo. Veamos.

Nuestra democracia presenta signos de una enfermedad muy peligrosa, esa que se incuba cuando los grupúsculos intentan imponerse a la mayoría mediante estratagemas, ardides y bajo amenazas de desacatar el consenso de la mayoría y “demolerlo todo”.  Tal es el caso del PLD, donde un sector minoritario encabezado por el ex presidente Leonel Fernández amenaza con torpedear las decisiones de la mayoría democrática, so pena de causar “estragos” que afecten la integridad de la organización política en la cual milita y preside, el Partido de la Liberación Dominicana.

En pocas palabras, lo que se destila de las declaraciones de Ventura Camejo es que no podemos, bajo el alegato de “guardar las formas”, permitir que se desconozca el más elemental de los principios de la democracia, que es la prevalencia de la opinión de la mayoría. Como este principio fundamental, muy fundamental, no ha podido batallarse en la arena de la razón, este sector muy mal acompañado por hampas odiosas y perversas como la de los Vinchos y otros elementos también forasteros en el PLD, han preferido emboscar a Ventura Camejo, uno de los dirigentes del PLD que a lo largo de los años ha mostrado un comportamiento modelo, que incluso va más allá de lo ejemplar, y cuya hoja y vocación de servicio nunca se ha puesto en tela de juicio ni siquiera por la oposición.

Camejo siempre ha sabido apelar a los mejores intereses del PLD, recordemos que fue de los primeros en plantear en el seno del PLD la viabilidad de la reelección de Medina para las elecciones pasadas del 2016, colaborando para que se alcanzara un acuerdo a la altura del partido y cuyo éxito electoral sin precedentes en nuestra historia democrática no tiene parangón.

En la democracia las masas no pueden ser suplantadas por las minorías.

El PLD vive un momento decisivo y se acerca la hora de que determine si su porvenir penderá del capricho de unos cuantos o de la voluntad resuelta de la legítima mayoría.

Autor: Ing. Félix Lantigua